El compromiso, comprometerse y el miedo al compromiso.

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El compromiso, comprometerse y el miedo al compromiso.

Centro Namaste, SL
Publicado de Arjuna Lakshmana en Sociedad · 19 Septiembre 2025
Cada vez mas esta sociedad a la que, queramos o no, pertenecemos, resulta más difícil encontrar personas comprometidas.
 

Pero definamos el término primero. ¿Qué es el compromiso, que es comprometerse? Pues ya podemos ver que la palabreja en cuestión tiene un prefijo com y algo más promiso, prometerse… Ay, que la vamos a liar. ¿Y prometer, prometerse? Pues también tiene otro prefijo, pro y algo mas, meterse. O sea, que meterse en algo, involucrarse y hacer de ello algo importante en tu vida. Y prometerse… ¿No será meterse uno mismo en eso en lo que nos queremos involucrar? O sea, que si yo digo que me prometo a practicar yoga, por ejemplo, me estoy metiendo en el yoga y me PROmeto a mi mismo permanecer ahí, en eso del yoga porque me va bien, me ayuda con mi cuerpo, con mi mente y me vuelve a un estado de calma y paz perdurable. A esta reflexión le puedes quitar la palabra yoga y poner aprender a cocinar, estudiar una oposición o, fíjate tú, estar con tu pareja.

¿Y el COMpromiso? A la definición anterior se le suma otra persona. Es el “promiso” COMun. Es decir, cuando en eso en lo que te prometes debe intervenir otra persona, el profesor de yoga, el chef o profesor de la oposición o tu pareja sentimental.
Ahí ya la cosa esta mas complicada, ¿No? Porque claro, una cosa es dejar proyectos y otra es dejar a la persona que sostiene la otra parte de la caja en la que está el proyecto. Podríamos estar también hablando de “responsabilidad afectiva” en el caso de la pareja. O de tener palabra en el resto de los casos, también.
 

A estas alturas de texto-reflexión ya podrías hacer una breve pausa para evaluar cuantas aspiraciones personales has dejado en la cuneta. Y con ellas, a cuantas personas también has dejado en la cuneta. También puedes reírte por las justificaciones que diste tipo: Es que ya no me fluye, siento que mi Ser, el profe ya no es como antes, hay como una llamada interior que me dice…
 
¿Has terminado con tu auto evaluación? Pues igual ya no quieres seguir leyendo porque esto va a peor.
 

La misma sociedad que criticamos y a la que no sentimos pertenecer tiene una cantidad de ofertas en todos los ámbitos y estratos sociales que se ha convertido en un buffet libre de consumo variado y variopinto. Ahora ya no tienes que elegir algo, puedes elegirlo todo y no perderte nada. Y va tanto en la gastronomía con los buffets libres, la cultura con los tours en autobús, o la espiritualidad con los Masters en crecimiento personal o las actividades de ocio cada dos horas en distintas partes de la ciudad y diferentes grupos de amistad.
 
¿Cuánto de ti hay en cada una de esas actividades si para poder hacerlas necesitas el frenético movimiento de un lugar a otro, ya sea físico, o mental porque estás cambiando de actividad?
 

Creo que, si quieres hacer algo, primero debes preguntarte a donde quieres llegar con ello. Y entonces sabrás que grado de compromiso necesitarás para llegar ahí. Y después, no dejando en un daño colateral (o sea, en la cuneta) a la persona o personas involucradas en el COMpromiso.
 

Por mi experiencia, cada vez que he salido de un buffet libre de restauración, lo único que me llevo es un atracón de diversos platos que me sientan mal, no combinan nada bien en mi digestión y que después me provocan malestar por varios días. Con lo años y un poco mas de consciencia (de esta palabra hablaremos en otro momento) cada vez que he ido a un buffet libre el resultado ha solido ser el enfado del resto de comensales por la monotonía del par de platos que llené para comer. Y también mi aburrimiento por encontrarme solo en la mesa cada 5 minutos porque se iban de expedición a los 5 continentes gastronómicos. Pero al salir pude haber disfrutado de una comida que yo elegí por mi estómago y no por mis ojos ni el deseo de algo nuevo.
 

No es muy diferente cuando cada fin de semana hacemos un cursillo de crecimiento personal de diferentes disciplinas, o si cada día voy a un gimnasio diferente para hacer clases de diferentes técnicas. Esto viene a ser un canapé que se ve como lo que dicen que es, sabe a eso que dicen que es y poco más, ni llena, ni alimenta y mucho menos nutre.
 

De vuelta a la sacrosanta palabra “sociedad”. Es muy complejo poder establecer planes si del otro lado tienes a alguien que está esperando la mejor oferta, algo que hacer mejor que lo que se ha propuesto, si, pero no, en principio si, pero si me sale algo mejor, para otro día lo tuyo. Es como aquella frase de Groucho Marx, “Señoría, yo tengo mis principios, pero si no le gustan, tengo otros”.

Ojo, que si es eso lo que tu haces, pues mas de lo mismo; ¿En que lugar dejas a las personas con las que haces planes, pero les cancelas porque surgió algo mejor? ¿Cómo te sientes tu cuando alguien con quien tienes ganas de verte o hacer alguna actividad te dice que no, que le ha surgido algo y que lo dejáis para otro día? Del rechazo también hablaremos otro día.
 

Hay otro factor, el miedo a perderse algo, el no haber elegido lo mejor, lo mas TOP. Pero tiene que ver también con que si elijes algo que la sociedad no considera superior, entonces tu tampoco estas en ese rango social ni eres nada TOP. Si el lunes puedes explicar en la oficina que te has subido una montaña y que para bajarla te has tirado en tirolina de 5 kilómetros mientras hacías el cubo de Rubik, una bufanda a ganchillo y tienes toda la grabación con el dron que te hace auto seguimiento, edita el video y le pone subtítulos… buf me estoy estresando solo de escribirlo, es algo muy cool, mucho mas que si lo que tienes que comentar es que te quedaste en casa leyendo, escuchando tu música y cocinando para la semana. Eso no mola, eso da pereza, ¡que poca vida tienes!
 

Claro, estamos tan ocupados haciendo cosas que nos olvidamos de que quien hace las cosas es el cuerpo y la mente. Y cuando te has habituado a tanto de tanto, solo lo hace el cuerpo porque la mente, de tan sobrealimentada que está, está en cualquier otro sitio, completamente disociada de la actividad. Nos olvidamos de que ese Ser que somos está ahí, intentando manifestarse. Pero estamos tan ocupados acumulando experiencias que contar en el trabajo o el gym, que acumular con diplomas y títulos, que lo único que hacemos es eso, acumular y engrosar el currículo ¿Vital? No, para nada. No estas acumulando nada en tu vida. No te llevarás nada de eso, se quedará aquí, en la Tierra. Mientras tanto, pregúntate si puedes aplicar a tu vida cada cosa que haces y aprendes. ¿Es mejor tu vida por haber hecho un curso o lo es porque aplicas lo aprendido? Y también, por aquello que mencioné unos párrafos antes, ¿Es mejor la vida de tu entorno, tu familia, tus amigos, tu pareja porque hiciste esa formación o porque aplicas en tu día a día lo aprendido y les repercute en tu mejor trato?
 

El compromiso debe tener pareja y su nombre, el nombre de la pareja de Compromiso se llama Fidelidad. ¿Hemos tocado hueso? Verdad, verdadera.
 
Claro tu te puedes comprometer a algo, si es muy fácil. Me comprometo a ayudarte en todo. Ah, que bien, pues el fin de semana hago mudanza, o tengo que pintar, o necesito tener compañía, o… Uy, que mal me sabe, es que, justamente este fin de semana tengo que poner dos lavadoras, que si no, te ayudaba.
 

Los compromisos tienen la fecha de caducidad mas próxima que la leche acabada de ordeñar. Y no, deberían ser como la sal del Himalaya, no caducar en la vida. Porque si no, mejor no te comprometas, porque estas dejando que una persona confíe en ti, en tu palabra para dejarla en el aire y la gravedad de Júpiter (que es tres veces mayor que la de la Tierra). Así que del aire al suelo se va a pegar un golpe tremendo. Un golpe de realidad porque diste tu palabra, esa que antaño tenia mucho valor pero que ahora no cotiza en la sociedad. Pero la realidad es esa, si das tu palabra y después no cumples, tampoco tienes palabra. Pero alégrate, tienes muchas cosas que contar el lunes sobre lo que hiciste el fin de semana.
 

La fidelidad es esa palabra que se otorga al compromiso haciendo de éste un contrato (un trato con otro) indefinido. Si, indefinido en el tiempo. Puedes llamarlo de otra forma, un contrato perenne, que no caduca. Oh, esas personas que son capaces de firmar esos acuerdos son increíblemente fieles, en todos los aspectos.
 

Pero ¿Qué tiene de malo querer hacer algo mejor o buscar algo mejor o tener a alguien mejor? Pues que entonces te pasas la vida comparando y mirando catálogos con la mejor oferta. Puedes comprar la mejor televisión del mundo. Y que no haya ninguna otra con mejores prestaciones; de acuerdo. Solo hace falta un poco de tiempo que la tecnología se encargará de mejorar tu televisión de última generación. Que engaño. La última generación solo es la generación presente, como si fuesen a cerrar fábricas después de hacer tu televisión. Y en cuanto alguien te diga que tiene la mejor televisión del mundo, tu dirás que no, que es la tuya. Y te darás cuenta que ya no, que salió otra última generación que es mas última que tu última. No estarás satisfecho porque no tienes lo mejor.
 

Te diré lo que tiene de malo esta dinámica. Vives en la inconformidad porque crees que vales cuanto tienes. Por eso tienes que actualizarte a través del valor de lo que compras o haces.
Hay una gran diferencia entre conformarse y contentarse. La persona que se conforma con una televisión sabe que hay muchas mas y mejores, pero no tiene mas que esa televisión. La persona que se contenta está feliz, está contenta (con tenta, con lo que tiene). Y eso le da la vuelta a todo, porque no tiene que buscar nada mas, ya tiene lo que le satisface.
 
Y a estas alturas, ¿Crees que te estoy hablando de una televisión o una acampada de fin de semana o un curso de yoga? No, te estoy hablando de las personas con las que te relacionas, tus amigos, tus compañeros de trabajo, tu familia, tu pareja. También de ti, ¿Te conformas contigo o te contentas contigo?
 

Te estoy haciendo muchas preguntas, demasiadas quizás y podrías no estar acostumbrado a responder tantas preguntas personales. Pero déjame que te haga alguna mas y lo dejamos por hoy. ¿Tendrías una relación, ya sea de amistad, laboral, de pareja contigo? ¿Crees que tu grado de compromiso y fidelidad está a la altura de lo que esperas de los demás?


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